Evolución del diseño urbano en Puerto Rico

En Puerto Rico, los antiguos centros urbanos se desarrollaban alrededor de la iglesia. La plaza y sus alrededores albergaban la alcaldía, otras agencias públicas, comercios y residencias de personas adineradas. Aunque todavía persisten, cada vez están más despoblados, quedando como vestigios de un periodo colonial español.

¿Qué cambió con la colonización estadounidense?

La planificación urbana se desplazó hacia los suburbios, centrada en el desarrollo de centros comerciales. Estos nuevos polos económicos promovieron la expansión de infraestructuras viales (carreteras y autopistas) que priorizan el automóvil, alejando el comercio y las áreas residenciales.

Este modelo segmentado estableció zonas residenciales apartadas de los centros comerciales, industriales y de servicios públicos. Las distancias dejaron de estar diseñadas a escala humana. Caminar dejó de ser una opción viable, y Puerto Rico comenzó a parecerse a las megaciudades donde la vida cotidiana depende del transporte privado. La falta de voluntad en las políticas públicas para desarrollar sistemas de transporte público y alternativo, como la bicicleta, contribuye a esta desconexión urbana1. Y, en el caso de la comida estas distancias van a fomentar que se prefiera hacer la compra de la semana o del mes para “aprovechar el viaje” en vez de comprar con más frecuencia en el colmado, verdulería o frutería que queda en el camino alimentos frescos en porciones para el consumo inmediato.


Del campo a la ciudad: el impacto de la industrialización

Tras la Segunda Guerra Mundial, Puerto Rico experimentó un cambio acelerado de una economía agraria a una industrial. Este proceso generó un desplazamiento masivo de la población rural hacia las ciudades en busca de empleo y mejores condiciones de vida. Sin embargo, este crecimiento urbano no fue acompañado por una planificación adecuada, lo que resultó en un déficit de viviendas accesibles y una creciente dependencia de productos importados. La disminución de la producción agrícola local dejó a la isla sin suficiente alimento cosechado en su propio suelo, aumentando la vulnerabilidad ante crisis externas.

El arquitecto Jan Gehl señala que la industrialización convirtió a los jóvenes agricultores en consumidores y les ofreció viviendas con agua corriente, pero advierte que «vivir no es solo tener un piso. La vida es lo que rodea el piso«2.

A la par de este proceso, la migración masiva hacia Estados Unidos agravó la situación económica de la isla. Aunque la oferta de empleos en Puerto Rico creció, este aumento no fue proporcional al crecimiento poblacional ni al abandono del sector agrícola. Entre las décadas de 1940 y 1950, la tasa de desempleo subió del 11.0 % al 13.0 %, mientras que el gasto de consumo personal a nivel agregado aumentó de $236 millones a $663 millones3. Lo que significa que hubo tanto un aumento en pobreza como en consumo.


De la movilidad a la alimentación: el impacto de la cultura del automóvil

La transformación del entorno urbano no solo afectó la vivienda y el empleo, sino que también alteró profundamente los hábitos alimentarios. La expansión de las carreteras y el auge del automóvil como medio de transporte principal promovieron la proliferación de servi-carros, facilitando el acceso a comida rápida y fomentando el consumo de productos procesados y desechables.

La necesidad de inmediatez en la preparación de alimentos también ha sido un factor determinante. Con un estilo de vida acelerado, el tiempo destinado a la cocina se ha reducido drásticamente. La vida cotidiana está marcada por la prisa y las agendas laborales exigentes de una sociedad de consumo que prioriza la producción sobre el bienestar.


La macdonalización de la alimentación: una cuestión política

Estos cambios en la alimentación no son meras preferencias individuales, sino el resultado de dinámicas económicas y sociales impuestas por modelos de desarrollo globalizados. La macdonalización, entendida como la expansión de un modelo de consumo rápido basado en la estandarización, eficiencia y control, se ha impuesto con fuerza en territorios colonizados y en contextos de alta precariedad económica como Puerto Rico.

Más allá de una cuestión de conveniencia, lo que comemos es político. La alimentación refleja estructuras de poder que determinan qué opciones están disponibles y quién tiene acceso a ellas. En este sentido, repensar la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos es una forma de resistencia ante sistemas que priorizan el lucro sobre la salud y el bienestar de la población.


La cocina y el diseño de interiores: reflejo de la globalización

La evolución del diseño de interiores refleja cómo la alimentación y la cultura están ligadas a procesos de urbanización y globalización. Estos cambios en la planificación urbana, el uso del tiempo y los hábitos alimenticios han influido directamente en el diseño de las cocinas.

Recuperar espacios para el consumo de alimentos frescos y preservar tradiciones culinarias no solo es una cuestión de identidad, sino también de resistencia.

Actualmente, las cocinas están pensadas para la conservación de alimentos procesados, congelados y enlatados. Las neveras han ganado protagonismo en el diseño, mientras que la ventilación e iluminación natural han perdido importancia. En épocas anteriores, cuando los alimentos provenían directamente de la tierra, se priorizaban cocinas con mayor ventilación y menos dependencia de la refrigeración.Más allá de la producción agrícola, el diseño de las cocinas refleja estos cambios: menos espacio para preparar desde cero, más dependencia de lo procesado. Incluso los módulos de cocina vienen prefabricados con diseños que no se ajustan a nuestra idiosincrasia ni a la tradición culinaria de Puerto Rico.


Notas

  1. Gehl, J. (2012). Ciudades para la gente. Island Press. ↩︎
  2. Zabalbeascoa, A. (2016). La ciudad vivida: El impacto del urbanismo en la vida cotidiana. Editorial GG. ↩︎
  3. Enciclopedia de Puerto Rico (2024). Historia económica de Puerto Rico ↩︎

Referencias

  • Dalsgaard, A. (2012). Gehl: Life between buildings. Documentary.
  • Enciclopedia de Puerto Rico. (2024). «La década del 1940».
  • Kennedy, A. (2023). No Meat Required: The Cultural History and Future of Plant-Based Eating. Beacon Press.
  • Weyler, V. (2020). Gastronomía e identidad: el caso de Puerto Rico desde los estudios culturales. Ediciones Callejón.
  • Zabalbeascoa, A. (2016). «Jan Gehl: El arquitecto que quiere devolvernos la ciudad». El País.

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